Nunca se ha hablado tanto de libros y, paradójicamente, nunca ha sido tan difícil leer con atención. Vivimos rodeados de palabras, imágenes, notificaciones y estímulos constantes. Leemos mensajes, titulares, fragmentos, opiniones breves. Sin embargo, la lectura profunda, esa que exige concentración, tiempo y silencio, parece cada vez más difícil de sostener. Este fenómeno no es…